ciberseguridad

29Nov 2017

En los últimos tiempos, y con la popularización de las criptomonedas, en especial de los Bitcoins, una nueva palabra se ha hecho común en nuestro vocabulario: Blockchain. Pero ¿de qué se trata concretamente esta nueva tecnología? ¿Qué ventajas tiene frente a soluciones anteriores? Y, sobre todo, ¿cómo puede aplicarse a procesos como la Auditoría Interna?

Cuando hablamos de Blockchain nos estamos refiriendo a una base de datos distribuida y segura que guarda un registro de todas las transacciones y operaciones que han tenido lugar en una red determinada. Una de las ventajas de este sistema es que cada nodo, o usuario, de esta red, puede escribir y leer el contenido de la base de datos, pero no pueden alterar lo que otro ha escrito. Es necesario que haya un consenso entre los distintos nodos para que una transacción (llamaremos así a cualquier suceso recogido en el documento) sea aprobada y, por lo tanto, registrada. Y, una vez pasado ese proceso, será imposible que ningún usuario pueda modificarla.

Además de la trazabilidad y la autenticidad, la tecnología Blockchain presenta otras ventajas, derivadas de que cada nodo guarda una copia de la base de datos compartidas (y que se actualiza con cada modificación). Al tener cada uno de ellos una copia, es posible recuperar la información desde cualquiera de ellos si fuera necesario, lo que garantiza la resiliencia del sistema. Por no hablar de que favorece la inmediatez en el acceso a los datos, al tratarse de un proceso cuya velocidad solo depende de la capacidad de procesamiento del nodo.

Bitcoin, criptomoneda nacida en 2009, basa toda su existencia en esta tecnología, al actuar como notario público de las transacciones. Y es, sin duda, una de las responsables de que el término Blockchain vaya poco a poco asentándose en el vocabulario, e imaginario, común. Pero no es, desde luego, el único campo en el que esta tecnología puede cambiar la forma en la que hacemos las cosas. La aplicación de las cadenas de Bloques a la Auditoría Interna puede tener importantes repercusiones en el mundo empresarial. Y merece ser muy tenida en cuenta.

acceso al artículo completo aquí

Captura de pantalla 2017-11-29 a las 08.43.24

23Ago 2017

El informe Expectativas de Turismo,, señala que la ciberseguridad es uno de los puntos protagonistas en la agenda del CEO de la industria turística. La preocupación por la amenaza del cibercrimen ha crecido considerablemente en los últimos años. Por ello, la Unión Europea anunció en 2016 el establecimiento de una estrategia público-privada en ciberseguridad con una inversión de 450 millones de euros.

El sector turístico se enfrenta a grandes amenazas en materia de ciberseguridad como son el robo de información (para venderlo en el mercado negro); ataques que provocan la disrupción del negocio (no permiten a las compañías prestar los servicios); y ataques que afectan a la calidad del servicio (degradan la experiencia del usuario). Los datos muestran que el 89% de los ciberataques tienen motivos financieros y de espionaje, lo que pone de manifiesto que cualquier información puede ser monetizable. Asimismo, El riesgo en el sector turístico se incrementa en su cadena de valor, en la que aparecen negocios de terceros que completan la propuesta, añadiendo nuevos riesgos sobre la seguridad de los datos de sus clientes y de la propia compañía.

Enlace al informe completo aqui

Captura de pantalla 2017-08-23 a las 12.44.39